Con un vaso de whisky

febrero 4, 2013

Una sombra shakesperiana

Filed under: Divagaciones — conunvasodewhisky @ 3:37 pm
Tags: , , , , , , ,

            Un buen día, la Disney puso encima de la mesa El Rey León. Fue como ese as que uno lleva esperando toda la partida y logra jugar en la última mano, llevándose el medio millón de dólares, y ganando a James Coburn y Alfred Molina, justo antes de liarse a tiros con Molina y sus secuaces (sí, se me ha colado Maverick en la cabeza, perdonen). El caso es que con esta película Disney ganó el premio gordo. Sigue siendo una de sus películas más recordadas y la ha transformado en un musical de éxito mundial. Claro que está también ese problemilla del posible plagio a Kimba, el león blanco… ¡Pura coincidencia, por supuesto!

white-lion-lion-king

(¡Mentiras! ¡Mentiras y calumnias!)

            Pero yo, con El Rey León, tengo un problema mayor. No es tanto culpa suya, como de algunas críticas que leí en su día. Críticas que se empeñaron y empeñan en hacer paralelismos entre la película y Hamlet. Bueno, pues qué quieren que diga. Esa gente no sabe de lo que habla.

            No tengo ganas de sonar pedante (hoy), pero blasfemias, las justas. El rey León es una película agradable, con momentos muy bien llevados. ¡Pero no me la comparen con Hamlet! Hamlet es la más compleja tragedia del mejor dramaturgo de la Historia de la Literatura (incluyo a los griegos, empiecen a disparar). Sí, sí, sí, hay ciertos paralelismos en la trama: el rey asesinado por su hermano, el hijo que recibe el encargo de vengar a su padre, acabando con el usurpador. Vale, esa es la misma historia que el mito de Osiris, Seth y Horus, por ejemplo. Además, la tragedia de Shakespeare se basaba en una leyenda previa y había y hubo después, muchos dramas “de venganza” que encajan en ese paralelismo. Pero es que Hamlet no es un drama de venganza y lo que menos importa en ella es el Fantasma y la venganza que encarga al Príncipe. Hamlet es el centro de Hamlet. Y no vamos a comparar al inteligentísimo Príncipe de Dinamarca con el simplón de Simba. Por Dios.

Thelionking2_147

 (Dan ganas de hacerse una alfombra…)

           Si admitiésemos (no lo hago, no me excomulgue, señor Harold Bloom) a El Rey León como una versión muy, muy, muy simplificada de Hamlet y, además, sin Hamlet, Scar, entonces, sería Claudio. Pero tampoco. Ya puestos a ver sombras shakesperianas en esta película, Scar sería una versión de Ricardo III. Con la voz de Jeremy Irons. Bien.

            Ricardo III fue el villano que permitió a Shakesperae dejar atrás a su antecesor Christopher Marlowe. Tamerlán y Barrabás, dos personajes marlowianos, son los padres de Aaron (en Tito Andrónico) y del mucho más popular Ricardo. Y ver a Ricardo como inspiración de Scar me parece más acertado que al desgraciado Claudio. Scar es manipulador, traicionero y ambicioso como el Corcovado (con toda la distancia que los separa). Y tan rencoroso como él.

scar-from-the-lion-king

            La maldad de Scar proviene de una curiosa mezcla de complejos. Un complejo de superioridad intelectual (se sabe más inteligente que los demás habitantes del reino) y de inferioridad personal ante su hermano, el rey Mufasa. Trama su muerte para acceder al trono, pero también para quitárselo de la cabeza, algo que no logra ni prohibiendo a sus súbditos que mencionen siquiera su nombre.

            Scar es uno de los villanos más astutos de Disney. Su objetivo es siempre el mismo, pero sus planes se adaptan. De hecho, la primera intentona tiene como objetivo sólo a su sobrino, a quien manipula (no es que sea muy difícil) para que se meta de cabeza en el territorio de las hienas. La aparición de Mufasa en el último momento trastoca el plan; Scar decide entonces dejarse de medias tintas y acabar con padre e hijo de un solo golpe.

            ¡Y lo consigue! Para muchos resultó una sorpresa (para algunos, muy agradable) que la estampida de ñues fuera un éxito y ese cansino de Mufasa acabara pisoteado hasta la muerte. Dejando además a Scar tirarlo por el barranco. Y aunque Simba sobrevive aquel día, escapando por poco de las hienas, se convierte en un exiliado. Claro que antes de enviar a las hienas tras él, Scar tiene una breve conversación con Simba, en la que le convence de que es responsable de la muerte de su padre. ¿Por qué hace eso Scar, teniendo en cuenta que la muerte del cachorro está ya decidida? Hasta ese momento, el villano ha actuado como un ambicioso sin escrúpulos; pero tanto en el asesinato de su hermano mayor como en esa conversación con su sobrino, Scar desvela una vena sádica. Siente un evidente placer en la muerte y el sufrimiento de aquellos que le han ensombrecido.

Mufasa-vs-Scar-the-lion-king-2801551-640-380

            (He, he, he… So long, sucker!)

          Lo curioso es que ese momento de placer cruel es luego muy útil. Cuando Simba regresa, todos creen por un segundo ver a Mufasa resucitado y Scar siente miedo. Pero en cuanto reconoce a su sobrino, pese a la sorpresa, se hace de nuevo con las riendas de la situación. Explotando la culpa que lleva años carcomiendo a Simba, paraliza a sus posibles seguidores y acorrala a su enemigo. Lo malo es que el regodeo de último segundo le sale mal: Simba se pone como un basilisco al enterarse de quién es el verdadero culpable y hay una pelea a zarpazos bastante tonta. Luego, para rematar la jugada, Scar comete la torpeza de culpar a las hienas, sus aliadas, a fin de escurrir el bulto; estas, demostrando ser bastante ingratas con el león que las lideró en su toma del poder, lo devoran. Aquí es cuando Scar está más alejado de Ricardo. Glóster es un asesino traicionero, pero en batalla no desfallece, sino que pide un caballo tras otro para volver a la carnicería. En cualquier caso, hubiera tenido la inteligencia suficiente para darse cuenta que pasándoles el muerto a sus tropas sólo lograría debilitar su situación. No, ese fue en error impropio de un villano que, durante hora y media, era el más listo en pantalla.

            Scar, por lo que se dice en la película, no era un extraño entre las hienas. Unidos por un común odio y temor hacia el poderoso Mufasa. Si quisiera hacer una lectura sociológica de la película, que no quiero, tendría un par de lugares jugoso donde hincar los colmillos. Porque, vamos a ver: las hienas son de los malos. Invaden el reino y lo dejan hecho un erial. Sin nada que las frene, devastan todo, rompiendo el equilibrio sobre el cual Mufasa sermoneaba a su hijo. Bueno, pero en el idílico reinado de Mufasa, ¿qué era de ellas? Despreciadas, marginadas, forzadas a vivir en una tierra baldía, donde el hambre era una de esas visitas que hace cuatro años vinieron a pasar sólo un fin de semana. Scar no tiene que esforzarse mucho para ponerlas de su lado. Normal.

52930

(¿Quién no querría matar a ese crío?)

            Así, nuestro villano es también un demagogo populista, que promete una nueva era bajo su mandato, una vez logre el poder. Claro que a él el bienestar de las hienas le trae sin cuidado. Desde ese punto de vista, las hienas son víctimas, primero de Mufasa y luego de Scar, aunque luego dejen el próspero reino que da pena verlo. No es ninguna casualidad que Be Prepared!, la canción-arenga de Scar acabe en un desfile filo-nazi. Y, qué demonios, es una de las canciones más impresionantes de la Disney:

            Admitido esto, como rey Scar es una nulidad. Lleva a la bancarrota al reino dejando que sus hienas engullan manadas enteras, sin racionalizar los recursos. Tampoco es que parezca muy preocupado. Scar no es un estadista, es evidente. No sabemos qué tal rey hubiera sido Ricardo (personaje literario, no histórico; el Ricardo histórico es motivo de incesantes debates). Al poco de subir al trono en la obra, el pesado de Richmond (futuro Enrique VII) desembarca con un ejército y le rompe la crisma al usurpador. Pero da igual: Ricardo y Scar son mucho más divertidos en su sangriento camino hacia el trono que una vez en él.

            Así que le perdonamos su final. Y por méritos, le contamos entre los Malvados de Disney que merecen recuerdo y que serán, en efecto, recordados. Son cosas distintas. De esto, ya hablaremos.

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: