Con un vaso de whisky

noviembre 15, 2010

Talando el Vosque

Filed under: Divagaciones — conunvasodewhisky @ 10:58 pm
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            Como dice el proverbio ruso hay quien pasa delante del bosque y sólo ve leña para el fuego. Seguramente muchos pasen por delante del Vosque y tengan la misma impresión. Una buena cantidad de leña para quemar vivos a Morán y Laurielle. No porque no disfruten del Vosque y sus habitantes, sino porque disfrutarían mucho más de una quema pública. La gente es así, qué le vamos a hacer.

            Tras divagar alrededor de Eh, Tío!, sin llegar a tratarlo de manera sistemática en ningún momento, y hacer una publicidad descarada de ¡Anunciado en televisión!, me faltaba por tratar El Vosque. Si hay un enlace para llegar a este webcómic, hora es que lo justifique. Ya, ya sé que nadie se ha creído que piense eso de verdad.

            Empecemos por el comienzo: los autores. No tengo muy claro si el reparto de funciones que confiesan los mismos es cierto. Desde luego, Morán no dibuja. Recuerde el lector memorioso que en El Jueves se prostituye (no sólo) guionizando. Aceptemos, entonces, que el lápiz lo maneja Laurielle. Pero, ¿se limita esa zombi/ardilla/ente cambiante en cada manifestación a la imagen? Casi seguro. No por ética deontológica (suponiendo que la tengan), sino porque el señor Morán es demasiado megalómano como para dejar que alguien más meta sus zarpas en su mundo sin su consentimiento. Claro que Laurielle parece lo bastante astuta para saltar los obstáculos que le ponga Morán. Sospecho que no pocos lectores estarían encantados de conocer las luchas, chantajes, maquinaciones e intrigas que hay tras la cortina. Pero para algo están las cortinas. Ocupémonos, por lo tanto, de la obra.

            El Vosque fue en origen una novela. Novela inacabada que mutó a webcómic. No pienso hacer comentario alguno sobre la tal novela. No es pertinente, no tengo permiso de su autor y su contenido no es del dominio público. Lean entre líneas la oferta de soborno.

            Ya en su formato actual, puede calificarse de webcómic fantástico humorístico. Como fantástico, no es original. Soy un gran admirador de lo fantástico, en su amplia variedad de estilos y tonos. Entre la mucha escoria, hay también mucha calidad. Pero apenas originalidad. Inevitable. La literatura fantástica (y después las series, las películas, los juegos) se inspira en el folklore, en los cuentos, en las narraciones populares y las sagas. Además de en la literatura fantástica precedente. Maneja casi siempre arquetipos, aun cuando a veces logre convertirlos en personajes. Así que, cuando afirmo que poca originalidad existe en el reino voscoso, no lo tomen como una crítica destructiva.

            Ahora bien, lo fantástico humorístico es menos común que lo fantástico épico (heroico o antiheroico). En este sentido, El Vosque resulta muy interesante. El lugar actual de Morán en la Historia del Humor y el Ingenio ha sido examinado en otros lugares. No le subestimemos, sin embargo.

            Nadie se libra de sus influencias, de sus escritores. Todo escritor es antes un lector. Hasta Shakespeare luchó años para independizarse de Marlowe. Morán está en plena lucha para emanciparse de Pratchett. Lo que no sé es si desea triunfar en ese empeño o prefiere formar escuela con él. Tengo mis sospechas.

            Claramente, el Vosque como lugar debe mucho a Mundodisco. Ambos son mundos irreales, sometidos a bastantes convenciones realistas, pero también con sus propias reglas y su propia lógica. El establecer convenciones del mundo real no es un defecto, o no tiene que serlo. Esas convenciones pueden ser necesarias para los mismos autores. No todos los creadores son capaces de establecer un universo propio hasta el más mínimo detalle sin enredarse tanto en su descripción que no exista espacio para nada más. Y aun los que lo logran muchas veces son incapaces de que el lector penetre en él.

            Es decir, hasta las más audaces y extrañas imaginaciones tienden casi siempre puentes, lugares comunes donde la imaginación del lector pueda encontrase con la del creador. Asunto distinto es si, una vez atrapado el lector, lo deja suelto en su mundo y que sea lo que Dios quiera. Morán y Laurielle, igual que Pratchett, no nos dejan desamparados. Comprendemos todo o casi todo lo que ocurre en su mundo, una vez conocemos ciertas reglas. Su revelación nos puede sorprender, pero siempre las asimilamos.

            El humor de El Vosque es fundamentalmente irónico. La mayoría de sus chistes se basan en una contradicción entre lo que ocurre y cómo se cuenta o en una subversión de arquetipos fantásticos. O en todo ello al tiempo. La descripción de los elfos (con muy mala puntería, poca empatía hacia los demás seres vivos y una boca llena de colmillos trituradores de carne) unida a la irrupción de un asesino no muy afortunado en su pueblo es cómica. Y eso que el asesino efectivamente asesina, que los elfos efectivamente quieren comérselo y que la trama donde todos se insertan podría ser la de una obra de fantasía épica.

            La trama es otro de los elementos donde la influencia de Pratchett es evidente. Al igual que en las novelas de la Guardia, estamos ante un guión a medias policíaco, a medias político y con indicios de confrontación heroica en algún momento lejano. Pratchett podía haber sido un prolífico escritor de misterio. Y lo es, hasta cierto punto. Pero con un tono que ni en los momentos más serios deja de ser burlón y en su propio mundo, aun cuando ese mundo parodia el nuestro. Aquí El Vosque se aparta un tanto: es más irónico con los universos fantásticos que con el mundano, el cual queda prácticamente al margen.

            Los personajes principales son asimismo irónicos, no originales: la pareja de inspectores (guardabosques) antitéticos y complementarios, el político pragmático y sagaz, las mujeres fatales a su manera (para el guardabosques Quent, la dura Flora Minor y para el político Cirano la sospechosamente benévola Amanda), el antagonista con vínculos con uno de los protagonistas, el rey gordo y estúpido que parece ser la reunión de todos los reyes gordos y estúpidos de los cuentos alguna vez escritos…

            Cirano, el joven poder en la sombra, me resulta el personaje más sorprendente. Tratado siempre como personaje positivo, es, si lo observamos fríamente, una fiel encarnación del arquetipo “Político Maquinador”. Esta gente, por excelentes razones, suelen ser personajes negativos. Cirano, así, es una vuelta de tuerca original. Lord Vetinari es un personaje carismático y hasta positivo en los efectos que sus planes tienen sobre la vida de sus conciudadanos. Pero Pratchett no quiere que los lectores lo vean con cariño, sino con respeto, cierto temor o complicidad (dependiendo del lector). Cirano, en cambio, es mostrado de un modo más cercano y los comentarios de los lectores muestran su aprecio por él, aunque con menos entusiasmo que por los guardabosques. Ayuda que no sea él quien tire de los hilos en la historia. Me parece que ni los propios autores saben todavía quién es el titiritero.

            Aun cuando El Vosque comenzó su andadura como una obra de ficción estricta, los autores no resistieron mucho tiempo la tentación de involucrarse más. Es decir, de aparecer. Como, por otro lado, debían tener la impresión de estar poniéndose en ocasiones excesivamente serios para su gusto, mataron dos pájaros de un tiro con los “Woodies” (ejemplo palmario de su sutil ingenio), hasta que se dejaron de máscaras y pasaron a llamarse “Sillies” Misión cumplida: absurdos, vanidad de Morán y Laurielle satisfecha, e, imitando a The Order of the Stick, todos los personajes quedan reducidos a su esencia: chistes con cuerpo de monigote.

            Pero, “Woodies” aparte, ¿El Vosque depende fatalmente de la actual trama? ¿Es una obra con introducción, nudo y desenlace? ¿O, como Mundodisco, es un universo infinito hacia dentro, con miles de historias que serpentean, se ramifican? Cuando uno perpetra un mundo sabe que difícilmente agotará sus posibilidades. De ahí, entre otros motivos menos confesables, la jornada de puertas abiertas para que los lectores aportaran su granito de arena. Este reino sin época ni localización concreta tienen aún mucho que ofrecer. Y tal vez Morán y Laurielle vean que los devora, después de haber sido útiles.

5 comentarios »

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Exahyl and ¡Eh tío! Webcomic, Webcómic El Vosque. Webcómic El Vosque said: Con un vaso de whisky nos pone a caldo en un análisis con más capas que Inception. Toma ya. http://ow.ly/3aqrn […]

    Pingback por Tweets that mention Talando el Vosque « Con un vaso de whisky -- Topsy.com — noviembre 16, 2010 @ 10:21 am | Responder

  2. Es una auténtica animalada escribir con V la palabra BOSQUE

    Comentario por alnaf — noviembre 16, 2010 @ 11:42 am | Responder

    • Esa reclamación, al padre de la criatura

      Comentario por conunvasodewhisky — noviembre 16, 2010 @ 2:27 pm | Responder

    • Es una animalada comentar que es una animalada escribir con V la palabra BOSQUE sin haber preguntado primero si existe una razón…

      http://www.elvosque.es/?L=comic&comic=2&serie=sillies

      Comentario por Flemas2k — noviembre 16, 2010 @ 3:01 pm | Responder

      • Podría, por tanto, ser incluso una hanimalada*.

        Comentario por Ricardo Madrigal Burgaleta — noviembre 25, 2010 @ 5:49 pm


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