Con un vaso de whisky

mayo 14, 2010

XVI. Escaramuza

Filed under: Reino y República — conunvasodewhisky @ 1:10 pm

            EL PRIMER PASO PARA ELSPETH VOE consistía en separar a Lukas de Dougal. El capitán, advirtió la Tetrarca, ayudaba al joven a centrarse. La serenidad del militar se contagiaba al Juez; con el tiempo, tal vez, convertiría la disciplina en equilibrio, la imposición en asunción. Era evidente que, con Dougal cerca, Edmund tendría un aliado, un confidente, un apoyo. Tendría un tercer camino, además de mantener su control o arrodillarse ante Elspeth.

            Así pues, la Tetrarca le privó de esa opción. Durante el almuerzo (porque Voe era ave nocturna y rara vez se levantaba antes del mediodía) maniobró hasta lograr que Dougal lamentara la situación de la tripulación republicana.

            – Ellos allí, en los puertos de Orchar, sin poder moverse del barco, en tanto nosotros abusamos de vuestra largueza, mi señora.

            – Estáis en lo cierto, capitán. Es intolerable que permita semejante trato hacia los valientes soldados de la República. Escribiré de inmediato una orden al comandante del puerto. Vuestra tripulación tendrá permiso para levar anclas y fondear en la Isla del Este. Estarán mejor atendidos, más resguardados y en contacto con otros soldados. Sé que eso es siempre del gusto de un guerrero.

            – Normalmente, así es, Alteza.

            – No podrán levar anclas por muchas órdenes que escribáis a vuestro comandante, Alteza.- intervino Lukas- Dejé al capitán instrucciones precisas: sólo hará caso a una orden mía o del capitán Dougal.

            – ¡Qué contrariedad!- la Tetrarca compuso un gesto de amable desolación, como diciendo “lo lamento por los soldados, pero, desde luego, no voy ni a insinuar que debáis abandonar mi palacio”.

            – Uno de nosotros irá.- Dougal asintió a sus propias palabras- No cabe otra opción. No podemos ir los dos, sería un grosería para con Vuestra Alteza ¿Iréis vos, Señoría, para demostrar a nuestros hombres que os preocupáis por ellos? ¿O yo, quien, al fin y al cabo, soy militar? Aparte de que me entenderé mejor con mi colega. Sin mencionar, desde luego, que soy vuestro ayudante. ¡Decidido! He de ir yo.

            Y Dougal sonrió hacia la Tetrarca, quien le recompensó con otra sonrisa, luminosa. Edmund comenzó una objeción no muy articulada, pero su asistente no quiso oír nada de nada. Partió al día siguiente, con un poder de Elspeth y una orden escrita y firmada de Edmund. Embarcó para Orchar en el puerto principal de la Isla del Este. Sólo a media travesía empezó a sentirse incómodo con su decisión y vagamente inquieto por su superior.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: